La piscina cubierta de Carboneras, a falta solo de mobiliario y equipamientos

El Pleno de ayer supuso un importante impulso para una de las dotaciones más esperadas por los carboneros.

El alcalde de la localidad, José Luis Amérigo, destaca su compromiso para abrir esta instalación después de “salvar obstáculos con los que nos encontramos como la falta de cumplimiento de la normativa sanitaria andaluza y cuestiones relacionadas con deterioro por falta de mantenimiento”

La apertura de la piscina municipal cubierta de Carboneras está mucho más cerca tras la aprobación ayer en Pleno del Reglamento de Uso y los Precios Públicos, pasos fundamentales para que sea por fin una realidad una vez se termine de dotar con el mobiliario y equipamientos adecuados, tareas en las que ya trabaja la Concejalía de Deportes. 

El reglamento de uso salió adelante con los votos a favor de PSOE, Gicar y PP y la abstención de Carboneras Avanza, mientras que la regulación de precios contó con el apoyo del equipo de gobierno y el PP, la abstención del portavoz de Gicar y el voto en contra de Carboneras Avanza. 

El alcalde de la localidad, José Luis Amérigo Fernández, destacó el compromiso del actual equipo de gobierno de abrir esta instalación después de “salvar obstáculos con los que nos encontramos al asumir la responsabilidad de gobierno, como la falta de cumplimiento de la normativa sanitaria andaluza y cuestiones relacionadas con deterioro por falta de mantenimiento”. 

Amérigo Fernández aseguró que “no hay duda de que este equipo de gobierno abrirá la piscina, aunque decepciona la actitud destructiva de la oposición”. Una oposición que, remarcó, con portavoces municipales que formaron parte del gobierno municipal en los dos mandatos anteriores, “no fueron capaces de hacer cuestiones que ahora reclaman o critican cómo se hacen”. 

El portavoz del equipo de gobierno, Ramón Soto, recordó, con prueba gráfica en mano de un mensaje en redes sociales, cómo el entonces alcalde y actual portavoz de Carboneras Avanza, Felipe Cayuela, “mintió” al anunciar poco antes de las últimas elecciones municipales “que la piscina se abriría en dos semanas”

En ese sentido, el portavoz del equipo de gobierno, Ramón Soto, recordó, con prueba gráfica en mano de un mensaje en redes sociales, cómo el entonces alcalde y actual portavoz de Carboneras Avanza, Felipe Cayuela, “mintió” al anunciar poco antes de las últimas elecciones municipales “que la piscina se abriría en dos semanas” cuando durante el pleno “ha reconocido él mismo que se necesitan al menos de dos meses de tramitación para la aprobación definitiva del reglamento de uso, que él no tenía listo, desde que se expone públicamente”. 

Al portavoz de Gicar, Salvador Hernández, le apuntó que ni tan siquiera las obras de otros espacios dentro del Pabellón, financiadas con fondos de la Diputación Provincial, “las terminaron por pagar en la parte que corresponde al Ayuntamiento y las hemos tenido que abonar en este gobierno”, además de dejarle clara la defensa del modelo de gestión pública de esta instalación por parte del gobierno municipal frente “a otros que están más preocupados por empresas que sirvan de puertas giratorias”. 

Los precios públicos aprobados por el pleno del Ayuntamiento de Carboneras para el uso de la piscina contemplan un abono familiar de 60 euros /mes para familias monoparentales y aquellas formadas por parejas e hijos menores de 18 años y otro para mayores de 65 años por 30 euros /mes, la misma cantidad que pagarán aquellas personas con discapacidad reconocida superior al 33%. Los abonos individuales tendrán un precio, para mayores de 18 años, de 40 euros al mes.

En esos casos, para mayores de 18 años, se recoge la bonificación del 50% cuando se cuenta con renta anual inferior o igual al IPREM. También un 50% se bonificará a aquellos usuarios que padezcan enfermedades o dolencias que requieran del uso de la piscina como parte de un tratamiento de rehabilitación cuando estos formen parte de una unidad familiar con ingresos anuales inferiores al límite para presentar declaración de Renta.

Por último, los cursillistas pagarán 25 euros al mes y, en el caso de ser abonados, ese precio se reduce a 10 euros. La entrada individual se ha fijado en 5 euros por día y hay una opción de abono estacional, por un máximo de dos meses, a razón de 50 euros / mes.