Greenpeace no se fía de la Junta de Andalucía

Una activista de Greenpeace protesta delante del hotel (foto Greenpeace)

La organización ecologista recuerda que el anuncio de la demolición de El Algarrobico se hace mientras «destruye leyes ambientales y autoriza hoteles similares como en Los Genoveses, Nerja o El Palmar»

La organización Greenpeace espera que el anuncio del presidente Moreno Bonilla sobre los primeros trabajos de demolición del hotel de El Algarrobico en Carboneras a partir del año que viene no sea utilizada como una «gran herramienta verde» por el Ejecutivo andaluz mientras mientras «destruye leyes ambientales y autoriza otros hoteles similares como en Los Genoveses, Nerja o El Palmar».

«Tras más de una década de sentencias declarando la ilegalidad del hotel, esperamos que, finalmente, la demolición se lleve a cabo, pero no es suficiente para lavarle la cara a las innumerables malas prácticas ambientales de la Junta de Andalucía», ha señalado la responsable de Biodiversidad en Greenpeace España, Pilar Marcos.

Así, han incidido en que en la pasada primavera la Junta de Andalucía anunciaba un paquete de medidas que, a juicio de la entidad, ponía «las políticas urbanísticas por encima de los intereses ambientales, bajo la excusa de simplificar trabas burocráticas». En total, según Greenpeace, se agilizan los procesos de 21 leyes y seis decretos que «entienden que el medio natural es una molestia, priorizando el beneficio de unos pocos sobre interés general».

A pesar de la «revolución verde» anunciada desde el Ejecutivo andaluz, Greenpeace ha apreciado una «serie de contradicciones» en su gestión, por lo que han calificado de «postureo ambiental» la política del gobierno de coalición

A pesar de la «revolución verde» anunciada desde el Ejecutivo andaluz, Greenpeace ha apreciado una «serie de contradicciones» en su gestión, por lo que han calificado de «postureo ambiental» la política del gobierno de coalición.

Con ello, se han mostrado vigilantes ante la posibilidad de que el derribo de El Algarrobico «sea un icono para intentar tapar el atropello administrativo que supone el ‘decretazo’, que va a posibilitar la proliferación de un desarrollo urbanístico desaforado, como los que ya se vienen dando en Los Genoveses o Nerja, en una costa que ya cuenta con el 15,4 por ciento de su superficie degradada».

La organización ecologista espera que la Administración andaluza se coordine con el Ministerio para la Transición Ecológica para que «no se invadan competencias», ya que, «según está recogido en el BOE, la demolición del hotel y el desescombro corresponden a la Administración General del Estado y la restauración ambiental a la Junta de Andalucía».