El Algarrobico | Juicio oral por ‘daños’ a un hotel condenado a la demolición

PIntada realizada en el acto que ahora se juzgará.

El abogado de Greenpeace califica de «surrealista» la decisión de abrir un proceso a 28 activistas por la acción de 2014 en la que, entre otras cosas, se realizó la gran pintada de ‘Hotel ilegal’

El Juzgado de Instrucción 1 de Vera (Almería) ha abierto juicio oral contra 28 activistas de Greenpeace que participaron en una acción reivindicativa en 2014 en el hotel construido en el paraje de El Algarrobico (Almería). Se enfrentan a penas de un año de prisión y multa de 24 meses a razón de seis euros al día. Entre los daños de los que se les acusa está la gran pintada ‘Hotel ilegal’ que se ha convertido ya en todo un símbolo de esta protesta.

También se trata, y así lo ha señalado a Europa Press el abogado de Greenpeace, José Manuel Marraco, de una «situación auténticamente surrealista» en la que se «piden daños a un edificio ilegal que está condenado a la demolición». Y eso siete años después. «Parece un poco incongruente que se pueda condenar por esto cuando es un edificio que acumula un sinfín de sentencias declarando su ilegalidad», concluye.

Los activistas se sentarán en el banquillo tras prosperar la acusación particular de Azata del Sol ya que la Fiscalía no ha formulado escrito de calificación al considerar que, a lo largo de la investigación judicial, «no ha aflorado ningún indicio que acredite lo que hizo cada una de las personas identificadas» y, en particular, «si ocasionaron algún daño concreto».

La causa penal que ahora ha llegado a juicio oral fue archivada por el juzgado instructor, si bien en segunda instancia se ordenó su reapertura en 2017 tras la impugnación de Azata del Sol. Tanto juez como fiscal concluyeron entonces que los investigados «no tenían la intencionalidad de dañar propiedad ajena», sino que era «una manera de protestar».

La Fiscalía, que siempre ha pedido el sobreseimiento, estima que «prima el componente simbólico al material» y mantiene que, dados los pronunciamientos judiciales contrarios a la legalidad del hotel, si se llevase a cabo la demolición, «los desperfectos quedarían sensiblemente anulados o disminuidos»


La Fiscalía, que siempre ha pedido el sobreseimiento, estima que «prima el componente simbólico al material» y mantiene que, dados los pronunciamientos judiciales contrarios a la legalidad del hotel, si se llevase a cabo la demolición, «los desperfectos quedarían sensiblemente anulados o disminuidos».

Para reabrir la instrucción, la Audiencia Provincial de Almería consideró «debidamente justificada la perpetración del presunto delito de daños» en el transcurso de la que entonces era la sexta acción del colectivo conservacionista en el establecimiento y que consistió, como se ha apuntado, en dibujar un punto negro de 8.000 metros cuadrados en la fachada con la leyenda ‘Hotel ilegal’ para exigir su desmantelamiento inmediato.

Fueron más de un centenar de activistas de Greenpeace, según los organizadores, los que acudieron el 10 de mayo de 2014. Esta acción se produjo apenas mes y medio después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) emitiera un segundo pronunciamiento que después fue revocado pero que, en ese momento, contradecía el anterior dictado por el mismo órgano en el que declaraba el terreno del Algarrobico como urbanizable, lo que a juicio de Greenpeace, no hacía más «que enmarañar el caso y dar tiempo a las administraciones para no hacer cumplir la ley».

Cuatro días después de esta acción, un centenar de vecinos de Carboneras acudieron al hotel para modificar la pintada realizada por los activistas y cubrir de negro la ‘i’ de ‘ilegal’ para reivindicar así la apertura del edificio ya que, según ha defendido una parte de la población, sería «beneficioso» para la localidad «en cuanto a generación de puestos de trabajo y riqueza».