Editorial | A Moreno Bonilla sí le cuadraba hoy hablar de vacunas

Moreno Bonilla durante su comparecencia de hoy.

Al presidente andaluz Juan Manuel Moreno Bonilla sí le ha parecido oportuno hoy comparecer ante los medios para hablar sobre vacunas. Lo ha hecho para exigir que el Gobierno de España presione a la vez a la UE para que lleguen más dosis.

Es curioso que, después de no dar la cara en la última sesión parlamentaria para asumir los errores de su gestión en la compra de millones de jeringuillas, el ya famoso “culillo” que definió el consejero de Salud, Jesús Aguirre, decida ahora salir.

Más que curioso, resulta políticamente obsceno. Por una parte, eludo dar explicaciones de lo que sí me concierne de manera directa y, por otro, salgo hoy muy ufano a pedir a los demás algo que no depende de manera directa de sus decisiones. O, al menos, no en el modo que sí depende de su gestión gastar el dinero público en material adecuado contra la Covid-19.

Justo lo contrario de lo que hizo Moreno Bonilla, aunque delegara en Aguirre para transmitir, con un presunto gracejo, cómo se tiran dosis que ahora tanto echa de menos y reclama con urgencia al Gobierno de España. Se desconoce si la misma urgencia o más que la que él no ha tenido para rendir cuentas a los andaluces y andaluzas de la gravísima crisis sanitaria que padece la comunidad.

Definir de “grave problema” que falten vacunas, como ha hecho el presidente andaluz, no pasará a los anales del pensamiento político de tan obvio que resulta

Definir de “grave problema” que falten vacunas, como ha hecho el presidente andaluz, no pasará a los anales del pensamiento político de tan obvio que resulta. Que añada que le viene muy mal para la planificación que ha confeccionado la Junta ya requiere más matices.

Por ejemplo, saber si esa planificación a la que alude se ha hecho ya con las jeringuillas correctas o se van a seguir perdiendo “culillos” por el camino. En este contexto de rentabilizar de modo partidista la pandemia con comparecencias para culpar al otro sin apechugar nunca con tu responsabilidad los malos augurios suenan más a regocijo que a pesar.

Así, cuando Moreno Bonilla predice que no se va a llegar a la previsión del 70% de vacunados antes de verano surge la duda razonable de pensar si lo ve como un perjuicio para la ciudadanía o como una ocasión adicional para desgastar al adversario a costa de lo que sea.