Cuevas | Superheroínas con poderes terrenales

El ayuntamiento abre una ventana en sus redes sociales para dar a conocer, con nombres y apellidos, a quienes están detrás de la economía local

Superheroínas que han tenido que multiplicar sus poderes en tiempo de pandemia. Ni vuelan, ni trepan por las paredes, ni mutan a verde. Sus superpoderes vienen a ser la capacidad, el esfuerzo, el buen trato y la constancia. Menos vistosos para un comic, pero habría que ver en la vida real a Superman, Spiderman o La Masa regentar una peluquería, un bar o una farmacia con la crisis del Covid-19 sobre los hombros.

Para eso hace falta mucha criptonita. Tomy, María o María del Mar, de eso les podrían impartir muchos tutoriales. Las tres se han asomado ya a la ventana que el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora ha habilitado en sus redes sociales para dar a conocer, con nombres y apellidos, quienes están detrás de la economía local.

Esta iniciativa se enmarca en el Plan de Reactivación diseñado por el equipo de gobierno como parte de su estrategia para aliviar los efectos del virus en la actividad del municipio. Además de las muy importantes ayudas económicas, detrás de los números hay personas como ellas.

Tomy Navarro Bravo lleva “toda una vida” como peluquera que, traducido a años hacen un total de 33. Empezó en la pedanía de La Portilla, «lavando cabezas boca abajo en la bañera» y ahora tiene su peluquería en la Avenida Barcelona de Cuevas del Almanzora.

Tomy Navarro Bravo lleva “toda una vida” como peluquera que, traducido a años hacen un total de 33. Empezó en la pedanía de La Portilla, «lavando cabezas boca abajo en la bañera» y ahora tiene su peluquería en la Avenida Barcelona

Cuenta con una clientela fiel «que cuando se sienta aquí, confía totalmente en mí, y eso es maravilloso», asegura. Más en estos tiempos difíciles «sin acontecimientos, sin eventos, sin bodas… hacemos lo justo porque a la gente le gusta cuidarse, pero la verdad es que estamos pasando una época difícil», afirma. Sin embargo, sigue con esperanza y con ilusión, formándose e innovando…

Tomy Navarro en su peluquería.

«Tengo clientela de hace años, esa lealtad que le ofreces de toda una vida… El trato cercano, ese trato de tú a tú, gusta mucho». Tomy no ha dejado de reciclarse. “Ofrecemos también servicios de estética, manicura, pedicura… «, añade.  Tomy suma a sus superpoderes la espontaneidad y la naturalidad, el trato cercano de toda una vida dedicada a que sus clientes se sientan mejor cada día y en cada ocasión especial de sus vidas.

María Carvajal lleva casi 10 años al frente del Bar Málaga.  Al pie del cañón, todos los días en un horario ‘intensivo’ desde la mañana hasta la noche. A pesar de su timidez es una luchadora y una persona con decisión.  De hecho, ella empezó trabajando en el establecimiento y llegó un momento en el que se echó para adelante y comenzó a gestionar directamente el local.  

María Carvajal lleva casi 10 años al frente del Bar Málaga.  Al pie del cañón, todos los días en un horario ‘intensivo’ desde la mañana hasta la noche

Está muy contenta con Cuevas y con su gente, porque, «gracias a Dios nos ha ido bien». «La gente es muy buena, y la cosa ha ido bien, excepto ahora con el virus, que se ha notado mucho…», explica. «Hacemos de todo un poco… tapas, brasas, comidas, cenas… platos combinados.., estamos todos los días, el lunes mediodía y el resto de la semana toda entera”.

María Carvajal conoce a sus clientes «como si fueran hijos»

El contacto prácticamente diario con sus clientes hace que los conozca y que sepa lo que quieren apenas entran por la puerta del Bar Málaga. «Ya conozco a mis clientes como si fueran hijos… nos tenemos ya cariño», afirma. María tiene ganas de que todo vuelva, más o menos, y poco a poco, la normalidad.  Trabajadora incansable, tiene la intención de seguir alimentando el cuerpo y, muchas veces, el alma de quiénes entran a ‘su casa’.

La farmacia Daniel Padua es muy familiar y no solo porque padres e hijos estén al frente de ella sino porque sus tres empleadas, señala María del Mar, son “como parte de la familia”

La farmacia Daniel Padua es muy familiar y no solo porque padres e hijos estén al frente de ella sino porque sus tres empleadas, señala María del Mar, son “como parte de la familia”.  

Mi padre se vino de Almería hace 40 años y compró aquella farmacia que había en el centro de la Avenida Barcelona. Hace unos 20 años ya nos trasladamos donde estamos hoy, al lado del Centro de Salud «, explica.

María del Mar en la farmacia familiar en todos los sentidos.

 María del Mar y su hermano se harán cargo en el futuro de la farmacia de su padre, que ha cambiado mucho en estos años. «Antes era una botica, ahora se han incorporado parafarmacia, venta libre, etcétera y todo se ha modernizado mucho, como es normal», afirma María del Mar.

«Al final se crea un vínculo con los clientes porque te confían sus problemas de salud, te piden consejo y acabas siendo su paño de lágrimas y alegrías, muchas veces. Es muy satisfactorio».